Las apariencias engañan
Las apariencias engañan, hay cosas que no son lo que parecen o que esconden mucho más potencial del que en un principio podamos pensar. Esta casa en Melbourne es un buen ejemplo de ello. Quién en su sano juicio pensaría que esta pequeña casa de madera podría albergar un gran espacio diáfano, amplias entradas de luz natural, patios escondidos y una atractiva terraza interior.











